SALIR DE LAS PRISIONES DEL PECADO Y SALIR DE LAS TINIEBLAS PARA IR A LA LUZ.

 

SALIR DE LAS PRISIONES DEL PECADO Y SALIR DE LAS TINIEBLAS PARA IR A LA LUZ.



Esto dice el Señor: "En el tiempo de la misericordia te escuché,
en el día de la salvación te auxilié. Yo te formé y te he destinado para que seas alianza del pueblo: para restaurar la tierra, para volver a ocupar los hogares destruidos, para decir a los prisioneros: 'Salgan', y a los que están en tinieblas: 'Vengan a la luz'.

Griten de alegría, cielos; regocíjate, tierra; rompan a cantar, montañas, porque el Señor consuela a su pueblo y tiene misericordia de los desamparados. Sión había dicho: 'El Señor me ha abandonado, el Señor me tiene en el olvido'. ¿Puede acaso una madre olvidarse de su creatura hasta dejar de enternecerse por el hijo de sus entrañas? Aunque hubiera una madre que se olvidara, yo nunca me olvidaré de ti", dice el Señor todopoderoso.
(Isaίas 49, 8-15)-

¿Qué hace Dios para sacarnos del pozo de la muerte, para sacarnos de alas tinieblas y llevarnos a la Luz? ¿Para sacarnos de la tristeza y llevarnos al Gozo y al Amor? ¿Para llevarnos del alejamiento a la cercanía con Dios?

 

El Plan de Dios es para todo el hombre y para todos los hombres.

Nos entregó a su Hijo el que nació de mujer para liberarnos de la esclavitud de la Ley y para traernos el Espíritu Santo. (cfr Gál 4, 4- 6)- El Verbo se hizo hombre y puso su Morada entre nosotros (Jn 1, 14)- Su Palabra de Verdad es Luz que ilumina nuestras tinieblas para reconocer los huesos secos en nuestros sepulcros. Para sacarnos del sepulcro murió en la Cruz y para llevarnos a nuestra patria resucitó y nos dio Espíritu Santo (Ez 37.12)- Se hizo hombre para amarnos con un corazón de hombre y con su muerte y resurrección selló la Nueva Alianza de la que nació el Nuevo Pueblo de Dios.

 

El Evangelio del Señor Jesús.

En aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos (que lo perseguían por hacer curaciones en sábado): "Mi Padre trabaja siempre y yo también trabajo". Por eso los judíos buscaban con mayor empeño darle muerte, ya que no sólo violaba el sábado, sino que llamaba Padre suyo a Dios, igualándose así con Dios. Juan 5, 17-30

¿En qué trabaja Dios?

"Mi Padre trabaja siempre y yo también trabajo" El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo siempre trabajan, sábados o domingos, en enviar a los hombres la Semilla del Reino, para sembrar vida espiritual en sus corazones. Trabaja en la liberación de la esclavitud, en la reconciliación de los hombres con Dios y entre ellos; Dios siempre trabaja en nuestra Salvación, en nuestra Santificación, es decir, trabaja en nuestra conversión. Nada lo hace por engaño o manipulación, tan sólo nos seduce (Jer 20.7) Muchas veces lo que hacemos es estorbarle, ponerle obstáculos para no creer y no convertirnos. Pero Él nos busca hasta el extremo.

Jesús habla con toda claridad.

Entonces Jesús les habló en estos términos: "Yo les aseguro: El Hijo no puede hacer nada por su cuenta y sólo hace lo que le ve hacer al Padre; lo que hace el Padre también lo hace el Hijo. El Padre ama al Hijo y le manifiesta todo lo que hace; le manifestará obras todavía mayores que éstas, para asombro de ustedes. Así como el Padre resucita a los muertos y les da la vida, así también el Hijo da la vida a quien él quiere dársela. El Padre no juzga a nadie, porque todo juicio se lo ha dado al Hijo, para que todos honren al Hijo, como honran al Padre. El que no honra al Hijo tampoco honra al Padre. Yo les aseguro que, quien escucha mi palabra y cree en el que me envió, tiene vida eterna y no será condenado en el juicio, porque ya pasó de la muerte a la vida.

La enseñanza de Jesús es divina, viene del Padre.
¿Qué tenemos que hacer para tener vida eterna? Creer que Jesús es el Don de Dios a los hombres; es el Hijo de Dios que es enviado a redimir y salvar a los hombres. Se salva el que escucha la Palabra y la obedece, así lo dice san Pablo:
Tú, en cambio, persevera en lo que aprendiste y en lo que creíste, teniendo presente de quiénes lo aprendiste, y que desde niño conoces las Sagradas Letras, que pueden darte la sabiduría que lleva a la salvación mediante la fe en Cristo Jesús. Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para argüir, para corregir y para educar en la justicia; así el hombre de Dios se encuentra perfecto y preparado para toda obra buena. (2 de Tim 3, 14- 17)- La Palabra nos lleva a la Salvación y a la perfección cristiana por el Amor.


El Hijo nos resucita para la Vida Eterna.

Les aseguro que viene la hora, y ya está aquí, en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que la hayan oído vivirán. Pues, así como el Padre tiene la vida en sí mismo, también le ha dado al Hijo tener la vida en sí mismo; y le ha dado el poder de juzgar, porque es el Hijo del hombre.

No se asombren de esto, porque viene la hora en que todos los que yacen en la tumba oirán mi voz y resucitarán: los que hicieron el bien para la vida; los que hicieron el mal, para la condenación. Yo nada puedo hacer por mí mismo. Según lo que oigo, juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió". Juan 5, 17-30

No juzguemos y no condenemos, por que el Único Juez es Jesús: No os quejéis, hermanos, unos de otros para no ser juzgados; mirad que el Juez está ya a las puertas. (Snt 5, 9)- Todos los que están en la tumba oirán mi voz y resucitarán: los que hicieron el bien para la vida eterna, los que hicieron el mal y no se arrepintieron para la condenación. El que busca la voluntad de Dios de todo corazón, la encentra y se salva (Jer 29, 13)- Mientras quien busca su propio interés, se pierde, porque en ese hay maldad.

La fe sincera es aquella que nos lleva a creer que Jesús es el Cristo y Cristo es Dios. (Rm 9, 5)- Es Emmanuel, Dios con nosotros (Mt 1, 23)- es el Dios que se hizo hombre para redimirnos y salvarnos. Porque creemos en Él podemos llamarle nuestro Salvador, nuestro Maestro y nuestro Señor. La fe sincera está unida a un corazón limpio, que se lavado en la sangre de Jesús, el Cristo (Heb 9, 14)- Y nos ha dado el Espíritu Santo para que Cristo habite en nuestros corazones por la fe (Ef 3, 17)- El Espíritu Santo nos hace entender y experimentar el Amor de Dios en nuestra vida-

Dios trabaja en nuestra conversión:

Y lo hace desde dentro: “Para que, arraigados y cimentados en el amor, podáis comprender con todos los santos cuál es la anchura y la longitud, la altura y la profundidad, y conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que os vayáis llenando hasta la total Plenitud de Dios. A Aquel que tiene poder para realizar todas las cosas incomparablemente mejor de lo que podemos pedir o pensar, conforme al poder que actúa en nosotros. (Ef 3, 17- 20)-

Es la Promesa de Jesús a los suyos: Yo estaré con ustedes todos los días hasta el final de los siglos (Mt 28, 20)- Está con nosotros para iluminarnos, convertirnos, guiarnos y conducirnos a la Vida Eterna. Nos lleva por el Camino estrecho que nos pide despojarse del traje de tinieblas y revestirse del traje de la Luz, revestirse de Cristo (Rm 13, 14)-

 



 

 

 

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